lunes, 30 de marzo de 2009

DENGUE

“Es fundamental aislar a los enfermos”

Aislar a las personas infectadas, sanear los ambientes donde aparecen los casos y comprometer a la población en el control del vector, son las medidas básicas que señala el Jefe del Servicio de Infectología del Hospital Austral.

Frente al aumento de los casos de dengue en el Norte de nuestro país, el Dr. Néstor Jacob, jefe del Servicio de Infectología del Hospital Universitario Austral, puntualiza algunos aspectos epidemiológicos y clínicos de la enfermedad. La infección, transmitida por el mosquito Aedes Aegipty, suma casos en Salta, Jujuy, Chaco, Catamarca, Santa Fe y Buenos Aires. ¿Cómo evitar que siga expandiéndose?

“En primer lugar, hay que tomar medias de control ambiental: fumigar para disminuir la población de mosquitos y evitar su proliferación. Trabajar en el área donde aparecen los casos”, enumera el Dr. Jacob. En segundo lugar, destaca que es fundamental aislar a los enfermos para que los mosquitos no vuelvan a picarlos.

Un paciente con dengue es un reservorio del virus y un potencial multiplicador de la enfermedad en el caso de que lo piquen otros mosquitos. “Un mosquito sano pica a la persona ya infectada. En 5 a 7 días el virus se desarrolla y se aloja en las glándulas salivales del insecto, y cuando este vuelve a picar inocula el virus a otra persona”, expresa. Por este motivo, es importante detectar precozmente los casos sospechosos y alertar a las autoridades sanitarias para que tomen las medidas correspondientes en el área.

La enfermedad tiene un período de incubación de entre 3 y 8 días, el virus se disemina por la sangre y es en esta etapa de “viremia” cuando “la persona transmite el virus al mosquito”. Por esto, “es clave aislar al enfermo los primeros 7 días para evitar que se propague la epidemia”, sintetiza el Dr. Jacob.

Reinfección peligrosa

El Dr. Néstor Jacob piensa que hay mucho por hacer para evitar que el dengue se extienda y para erradicarlo de las zonas de brote.

“El dengue clásico o común es el más frecuente y en general benigno, es decir, no es mortal. No hay antivirales, pero se tratan los síntomas para mejorar el estado del paciente y evoluciona espontáneamente hacia la curación”, comenta el infectólogo. El riesgo de formas graves de la enfermedad puede aparecer cuando una persona que ya la tuvo vuelve a infectarse con un nuevo tipo de virus: “La persona ya curada tiene anticuerpos frente al virus que la infectó, pero hay 4 tipos de virus distintos, es decir, 4 serotipos de dengue. Quien fue infectado con un serotipo y al tiempo adquiere la infección con otro serotipo, esta nueva enfermedad puede ser grave (dengue hemorrágico)”.

El dengue “hemorrágico” se caracteriza por sangrado en las mucosas corporales, en el tubo digestivo, en la piel, disminución de la presión arterial (shock) y puede ser mortal "en un 10 a 40% de los casos", explica el Dr. Jacob.

Por esto, refuerza la importancia de tomar las medidas urgentes para limitar rápidamente el brote.