lunes, 7 de mayo de 2012

SUDAMERICANOS

Creo que aun hoy seguimos aceptando el ninguneo... como algo que esta implantado y ya no puede modificarse.
Tambien creo que el hecho de aceptarlo no implica que creamos que asi sea.
Es cuestion de darse cuenta, de saber que desde un principio han querido boicotearnos y depende de nosotros si lo lograron, lo logran o lo lograran...
Más allá de las identidades, tradiciones y culturas, que definen las actuales repúblicas o regiones, nuestra América se ve como una unidad  –tal vez la de mayor coherencia en el mundo- con fuertes raíces y valores comunes que la potencian como entidad más que la dividen.
A pesar que nuestros conquistadores/descubridores designaron a los indígenas de una "inferioridad natural"  lo que daba derecho a una Sociedad Superior sobre una inferior.
Y argumentando que los indígenas eran incapaces de organizar la vida social según los modelos europeos, el Estado Español debía de ayudarles a construir nuevas instituciones según el modelo de Estado Español.
Además los indígenas cometían pecados contra la religión católica ya que practicaban la idolatría, la sodomía y la barbarie.
Sin embargo a pesar de estos argumentos ideológicos el principal problema que tuvieron los españoles fue de orden teológico. Decidir si los indígenas nativos eran parte de la especie humana - y si deberían de ser tratados como súbditos del rey de España - o si sólo eran una "subespecie", que no tenían por que ser tratada como igual ni en tiempo de paz ni en tiempo de guerra.

jueves, 19 de abril de 2012

VERTIGO


Dice la cancion: "El tiempo pasa, nos vamos volviendo viejos..."
Y será posible que cada vez envejecemos mas rapido? ...que los dias pasan volando?
...que el amor, ya no sonrie como ayer?!
En medio de estas cuestiones, enfrentamos un defasaje cada vez mayor entre lo material y lo emocional.
Nos acercamos aceleradamente al fin de una era.  Hemos llegado al punto en el que la vida, lejos de disfrutarse, se sufre.
Y se sufre mas allá de la posición económica de cada uno, no sólo sufre el pobre, sino también quien tenga conciencia de la realidad social y ambiental, pues es muy difícil ser plenamente feliz, siendo conciente de que miles de niños mueren cada hora por no poder acceder a unos pocos litros de agua potable, o que muchos millones padecen hambre crónica a lo largo de toda su corta vida.
Nos defendemos de esta penosa realidad obstruyendo nuestros sentidos, obnubilándolos. Tapando nuestros ojos, eligiendo lo que nuestros oídos pueden escuchar.
Pero en ese proceso de defensa ante la infinita injusticia de nuestra era, corremos el riesgo de perder nuestra sensibilidad, de acorazar demasiado nuestro corazón. Corremos el riesgo de dejar de sentir amor por el prójimo, por la madre naturaleza, por la vida.
Nos endurecemos para sufrir menos. Adaptamos nuestros estómagos a la ingesta diaria de pesticidas, nuestros pulmones a respirar aire contaminado. Nuestros ojos a las distancias cortas. Nos molesta el silencio, porque estamos adaptados al ruido de los motores, de las bocinas, de las sirenas y las alarmas.
Quienes viven en grandes ciudades, habitan espacios cada vez mas pequeños y mas alejados de la naturaleza, donde no se siente el frío ni el calor. No se mojan ni embarran cuando llueve. Se ve de noche igual que de día. Se atrofia el cuerpo, porque se usa el ascensor, control remoto, picadoras, batidoras, lavarropas, comidas congeladas, microondas.

Abramos nuestra mente, volvamos a sentir la lluvia en la cara y el barro en los pies. El frío, el calor. El canto de un pájaro, el perfume de una flor y el silencio. Abramos nuestro corazón y volvamos a sentir el dolor de la injusticia, de los niños que mueren de hambre y sed. Y luego volvamos a pensar cada cosa de las que como autómatas hacemos cada día. Volvamos a encontrar el sentido de nuestras vidas.

domingo, 26 de febrero de 2012

LEYES


Desde hace algunos años podemos leer articulos publicados o noticias en periódicos que nos informan y alertan que existe escasez  de petroleo. No es novedoso escuchar que la era del oro negro se esta acercando a su fin. 
Sin embargo todavia no estamos haciendo algo al respecto.
Las 3 crisis que actualmente atravesamos en forma global: económica, ecológica y social, nos muestran que es un momento en la historia del hombre moderno, en el que un importante cambio es urgente, necesario e impostergable.
En nuestro pais y con el conflicto de las mineras nos estamos dando cuenta que el agua es inmensamente mas valiosa que el oro y cualquier otro metal, porque es fundamental para la existencia de la vida. ¡Bien!
Lo que todavia parece no podemos vislumbrar es que las multinacionales nos necesitan más que nunca  (más de lo que nosotros las necesitamos a ellas): Porque podemos vivir sin sus productos, pero ellas no sobrevivirían sin nuestros recursos naturales, nuestro dinero, nuestro consumo y nuestro consentimiento.
Las crisis financieras han ido modificando el mapa para las trasnacionales y en los últimos años ha aumentado considerablemente el porcentaje de ganancias que obtienen de sus filiales en los países del hemisferio sur.
Bancos, telefónicas, celulares, laboratorios, e infinidad de rubros han reportado en el 2011 importantes alzas de sus ingresos provenientes de Latinoamérica.
Sin ser concientes de ello, estamos sosteniendo un sistema que nos es totalmente perjudicial, no sólo económicamente, también social y ambientalmente.
Millones de hectáreas de buena tierra que se usan para producir combustibles para el norte y piensos para su ganado, en vez de destinarlas a la produccion de alimentos. Y siendo erosionadas hasta la desertización y fumigadas hasta la esterilización, quitando el sustento a los campesinos de la región,  son un claro ejemplo de este modelo fatídico.



Durante los últimos años, los países autodenominados "del primer mundo", se   vienen tambaleando de crisis en crisis. Con gran parte de sus ecosistemas artificializados y reducidos a su mínima expresión, con niveles de consumo irresponsables por donde se los mire. Mientras el subdesarrollo, el tercer mundo....  venimos soportando la contaminación de sus fábricas en ríos y lagos, proveyendo de materias primas a costa de nuestra agua dulce y nuestros ricos suelos a su industria. Absorbiendo las emisiones con las pocas superficies boscosas que aun nos quedan.
Creo que hemos llegado a una etapa crucial. Vamos a tener que aprender a cuidar lo que nos queda, aprender a respetar los ciclos de la naturaleza y las leyes de la vida. 
Todavia tenemos la oportunidad de cambiar y de realizar las modificaciones que estamos necesitando. Debemos dejar de ser el sosten del "primer mundo".
Las leyes de la vida, deben prevalecer sobre las del mercado y del consumo.