domingo, 18 de noviembre de 2012

20 NOVIEMBRE 1845

VIVA LA PATRIA CARAJO!
Así sintieron y así gritaron todos los que participaron en la Batalla de La Vuelta de Obligado.
Ese día, Argentina enfrento a las flotas mas poderosas del mundo, por aquel entonces. Fue como si ahora le declaráramos la guerra a Estados Unidos y la Unión Europea.
No nos achicamos, no retrocedimos. Resistimos y defendimos nuestro lugar. Eso encendió el espíritu AMERICANISTA en toda Latinoamérica. 
Fue una demostración de valor, ingenio y brillante estrategia. 
Ingenio Criollo, Viveza Argentina: Tres lineas de cadenas sostenidas por barquitos para dificultar el paso de la flota anglo-francesa y la fiereza de nuestros soldados y civiles en las riberas.
Las bajas de nuestro lado fueron muchísimas.
A pesar de la feroz resistencia, ellos lograron romper las cadenas y pasar. Se podría decir que perdimos? NO! La batalla continuo en cada puerto y ciudad que arribaban. Fueron rechazados y repudiados. Lo que convirtió su misión - mas comercial que militar - en un absoluto fracaso y una muy amarga victoria.

¡VAMOS ARGENTINA!
En marzo de 1849, Rosas contestó una carta al Libertador en los siguientes términos: 

"Nada he tenido más a pecho en este grave y delicado asunto de la intervención, que salvar el honor y dignidad de las repúblicas del Plata, y cuando más fuertes eran los enemigos que se presentaban a combatirlas, mayor ha sido mi decisión y constancia para preservar ilesos aquellos queridos ídolos de todo americano. Usted nos ha dejado el ejemplo de lo que vale esa decisión y no he hecho más que imitarlo.
Todos mis esfuerzos siempre serán dirigidos a sellar las diferencias existentes con los poderes interventores de un modo tal que, nuestra honra y la independencia de estos países, como de la América toda, queden enteramente salvos e incólumes."
 
(Juan Manuel de Rosas).



domingo, 28 de octubre de 2012

LA LEYENDA DE JACK-O-LANTERN


Jack, era un  irlandés pendenciero y borracho que tuvo la mala fortuna de encontrarse con el diablo una oscura noche, en una taberna. El diablo reclamaba su alma. Pero a pesar del alcohol ingerido, Jack pudo engañarlo ofreciéndole su alma a cambio de un último trago. Entonces el diablo se transformó en una moneda para pagarle al camarero, pero Jack la tomo rápidamente y puso al diablo en su monedero (que tenía grabado una cruz), por lo que el diablo no pudo volver a su forma original.Jack le hizo prometer  no pedirle su alma en 10 años y el diablo no tuvo más remedio que concederle su reclamo...  

Pasado el plazo de los diez años, Jack se reunió con el diablo en el campo. El cual iba preparado para llevarse su alma pero Jack pensó muy rápido y dijo: Iré de buena gana, pero antes de hacerlo, ¿me traerías la manzana que está en ese árbol por favor? 

El diablo pensó que no tenía nada que perder, y de un salto llegó a la copa del árbol, pero antes que se diese cuenta, Jack rápidamente talló una cruz en el tronco. Entonces el diablo no pudo bajar y entonces le obligó a prometerle que jamás le pediría su alma nuevamente.

Al diablo no le quedó más remedio que aceptar.Unos años mas tarde Jack muere. En el cielo no lo reciben pues no correspondía ese lugar para un pendenciero estafador. Y en el infierno tampoco tiene lugar por la promesa que le habia realizado el diablo, que le pide que regrese por donde vino lanzándole un carbón encendido del infierno, para que se guiara en la oscura noche, y Jack lo puso en una calabaza que llevaba con él, para que no se apagara con el viento. Esta es actualmente la imagen del Halloween: una caminata tenebrosa por la oscura noche, solo con la luz del mismísimo infierno en una calabaza.


fuente: ARQUEHISTORIA

jueves, 11 de octubre de 2012

12 DE OCTUBRE

El 12 de octubre ya no es la fecha del apogeo del gran descubrimiento de América, tal cual lo recibimos los de mi generación, en nuestros  primeros años de escolaridad. A partir de la pretendida celebración de los 500 años del “Descubrimiento  de América” (1492 -1992), se definió una nueva visión de la historia  del pretendido “descubrimiento”, en la que al fin los desplazados, los  sometidos, los expulsados de esa historia oficial, abandonaban el culto  del silencio, alimentado por sendas matanzas, persecuciones, supresión cultural. Toda esta teoría disciplinada sistemáticamente por un Dios
castigador, omnipresente y omnipotente. Los expulsados de la historia oficial eran “culpables” de su existencia  diferente en un continente que hasta hace 520 años atrás no existía en  la cartografía del viejo mundo, ni en las escrituras más antiguas de los  cultos conocidos hasta entonces.
Lo que no sabía la historia oficial es que, tal como alguna vez me lo contó  don Maidana, un maestro rural jubilado de la localidad de Abrapampa; 
“Nosotros somos la cultura del silencio. Dominamos  los tres silencios fundamentales. El silencio del respeto,  el silencio de la prudencia y el silencio de la sabiduría”.
Es tan así, que esos silencios lejos de hacer retroceder la memoria 
inmemorial de los pueblos preexistentes, fueron en todo caso, el espacio  donde se cobijó la resistencia de las lenguas y las tradiciones más antiguas  de nuestros pueblos originarios. El silencio, como una enorme trinchera de la sobrevivencia. 

VER TODA LA NOTA


El siguiente video es un clásico en HABLEMOS DE NOSOTROS. Pero lo considero vigente, actual. Palabras que nos hacen reflexionar. 
MAS INFORMACION SOBRE ESTE MITO DE INTERNET

jueves, 16 de agosto de 2012

MONOCULTIVOS Y OTRAS YERBAS


EL COLONIALISMO NO TERMINO. Continua invadiendo nuestras vidas hasta en las cosas pequeñas y cotidianas. Es posible que no seamos conscientes de esto?
...SI, es posible 
Numerosas empresas transnacionales invaden nuestra América Latina creando nuevas situaciones de dependencia colonial: NEOCOLONIALISMO.
Son los modelos extractivistas, los que se apropian de los recursos naturales devastando los ecosistemas.
Necesitamos repensar las relaciones de la ciudad y el campo en épocas de globalización, demostrar que el avance de los Agro-negocios y de los modelos de agricultura industrial con cultivos transgénicos, NO son ineludibles como se enseña y naturaliza mediante la colonización pedagógica y académica.
Necesitamos tomar conciencia de que estos roles que nos fueran asignados por los mercados globales, configuran una agresión a la identidad cultural de nuestros Pueblos, al arraigo de las poblaciones, a sus patrimonios alimentarios y sus posibilidades inmediatas de supervivencia en una sociedad transcolonizada por las corporaciones. En especial ahora, frente a horizontes de cambios climáticos y catástrofes bancarias y financieras como jamás antes ocurriera.

Para una o dos generaciones previas a la nuestra, el haberse preguntado por el origen de los alimentos que componían la mesa familiar, no hubiera tenido mayor sentido.
Esta situación se ha modificado de manera sustancial en un par de generaciones: nos han impuesto la industrialización de los alimentos; la preocupación por las fechas de vencimiento, que tienen relación tan sólo con los productos químicos añadidos; el hábito de ingerir comida chatarra; una comercialización despersonalizada en que nos surtimos en las góndolas; por último, la inmensa dilapidación de energía que suponen las enormes distancias recorridas por los productos, las cadenas de frío, de conservación, envasado y comercialización, hasta llegar a nuestra mesa. Si a ello se suma todo cuanto han logrado a través de la publicidad para modificarnos los hábitos de consumo, estamos frente al secuestro de nuestras vidas por las corporaciones.

Necesitamos generar modos de vida que permitan recuperar la autoestima del trabajo de la tierra y muy especialmente de los tan menoscabados cultivos de auto-subsistencia, a la vez que imaginar modelos de producción cada vez más amigables con la Naturaleza; modelos que posibiliten recuperar aquellas relaciones inteligentes de observación y aprovechamiento de los recursos, que se han ido extraviando en los prolongados procesos de aculturación, como consecuencia de las prácticas de agricultura química y a gran escala.

Los modelos de monocultivos; las producciones masivas de commodities; la Biotecnología y las semillas GENÉTICAMENTE MODIFICADAS; la minería por cianurización; los bosques implantados de árboles exóticos; la alimentación de animales en encierro con sojas transgénicas y balanceados industriales; el avance de las fronteras de agricultura industrial sobre las tierras campesinas y los montes nativos; la desaparición de pastizales nativos y de humedales bajo la lógica de una mayor rentabilidad; la conversión de los productores locales en eslabones de grandes cadenas agroalimentarias; así como la producción de biocombustibles para los automóviles de Europa desde la agricultura de América Latina; se consideran aspectos propios de un precio inevitable que es preciso pagar a la modernidad.

REALMENTE DESEAMOS PAGAR ESE PRECIO? Estoy convencida, que no lo deseamos. Es un precio muy alto por algo que en definitiva nos perjudica no solo económicamente, sino también culturalmente.
La gente de ciudad vivimos un poco distraídos en este aspecto. Debemos aprender a ser consumidores responsables. Responsables por lo que compramos y en donde lo compramos, porque estas acciones cotidianas modifican las costumbres y tradiciones de nuestros pueblos. 
Comer sano, consumir frutas de estación y verduras y hortalizas locales es una manera de elegir ser nosotros mismos, defender nuestra identidad y hacer prevalecer nuestra cultura.

Fuente: Monocultivos, fumigaciones, agronegocios y modelos neocoloniales. Por Jorge Eduardo Rulli

Es una sugerencia de HDN